�� “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.”
Eclesiastés 3:1
Introducción:
Vivimos en la era del “todo ahora”: comida rápida, respuestas instantáneas, gratificación
inmediata. Esta generación, la del microondas, está entrenada para resultados veloces. Pero
el propósito de Dios no se cocina en 3 minutos. En un mundo que idolatra la inmediatez, el
Creador nos llama a algo muy distinto: la paciencia, la espera y la confianza en su tiempo
perfecto.
1️⃣ Eclesiastés 3:1 – Un principio eterno
El capítulo 3 de Eclesiastés nos enseña que hay un tiempo señalado para todo. Desde nacer
hasta morir, desde sembrar hasta cosechar, desde llorar hasta reír. Este pasaje es un mapa
del alma humana y del ciclo de la vida bajo la soberanía de Dios.
Cada temporada tiene su propósito. A veces, la espera no es un castigo, sino una
preparación. Cuando no entendemos el “por qué” de la demora, Eclesiastés nos recuerda
que todo tiene su hora, incluso aquello que aún no comprendemos.
2️⃣ El propósito no se acelera, se madura
Los grandes propósitos de Dios no se manifiestan de forma apresurada. Moisés esperó 40
años. David fue ungido como rey, pero pasó años escondido antes de subir al trono. Jesús
esperó hasta los 30 para comenzar su ministerio.
En una cultura que se desespera por resultados rápidos, Dios nos llama a confiar. El
microondas cocina por fuera, pero el fuego lento transforma por dentro. Tu carácter, tu fe,
tu obediencia… todo eso madura en la espera.
3️⃣ La paciencia es una muestra de fe activa
Esperar no es quedarse inactivo. Es orar, prepararse, crecer mientras llega el momento de
Dios. La paciencia bíblica no es resignación, es esperanza activa. Es vivir confiando en que lo
que Dios ha prometido se cumplirá en el tiempo perfecto.
Cuando nuestra generación dice “rápido”, Dios dice “a su tiempo”. Porque el propósito que
viene de Dios no solo llega, sino que llega completo, transformador, y eterno.
�� Conclusión:
No te frustres si no ves frutos inmediatos. Dios no improvisa. Él tiene un tiempo exacto para
cada etapa de tu vida. Eclesiastés 3 no es solo poesía antigua; es una promesa viva: TODO
tiene su tiempo.
Hoy, en esta generación del microondas, tú estás llamado a vivir como horno de propósito:
con paciencia, fe y obediencia. El tiempo de Dios no se atrasa ni se adelanta. Llega justo
cuando más lo necesitas, y nunca vacío.
�� Hashtags sugeridos para compartir:
TiempoDeDios #Eclesiastes3 #PropósitoDivino #PacienciaYFe #CristianosHoy
GeneraciónConPropósito

Deja un comentario